Ingreso de Romay Beccaría en la Real Academia Gallega de Jurisprudencia y Legislación : otra vez el brillante discurso, las oportunas citas y las necesarias reivindicaciones

Romay Beccaría lo había hecho algún tiempo atrás, cuando recibió la medalla de oro de la Academia Española de Estudios Históricos de Estomatología y Odontología, en acto celebrado en la Real Academia Gallega de Medicina y Cirugía de Galicia. Lo ha vuelto a hacer ahora, sino con las mismas palabras, cuando menos con parecidas, aprovechando el solemne acto de su ingreso en la Real Academia Gallega de Jurisprudencia y Legislación, cuando el presidente del Consejo de Estado, José Manuel Romay Beccaría, ha reivindicado la nobleza de la Política porque "con dignidad, honradez y dedicación es de lo más grande que se puede hacer", y ha apuntado la necesidad de conservar estos valores y no "dejarse llevar por populismos catastrofistas".

Ahora, tras un brillante acto celebrado en el último viernes de marzo, el presidente del Consejo de Estado, José Manuel Romay Beccaría, sucedió a quien ensalzó como su "maestro", Manuel Fraga Iribarne, ocupando lugar en la Real Academia Gallega de Jurisprudencia y Legislación. 
Romay mostró, una vez más, pruebas sobradas de su extraordinaria lucidez. Y lo hizo pronunciando un discurso de ingreso en el que -nada más oportuno- ensalzó el "inmenso éxito de la Transición y la Constitución de 1978 frente a aquellos que, al socaire de la crisis económica y los casos de corrupción, atacan aquel período clave de la historia de España y certifican la muerte de la Carta Magna. La Transición fue los mejores años de nuestra vida", señaló el nuevo académico, quien consideró "tremendamente peligrosa la desafección entre los ciudadanos y la Política que promueven populistas y demagogos, entusiastas del cuanto peor, mejor". 

Tal y como este sábado oportunamente recoge el diario La Voz de Galicia, José Manuel Romay Beccaría, quien se definió como "político, jurista y amante de los libros", impregnó su brillante discurso de muy oportunas citas poéticas, literarias y filosóficas y dedicó una parte de su intervención inicial a ensalzar la figura de Manuel Fraga, a quien definió como el "animal político aristotélico por antonomasia" y del que recordó su metamorfosis -«digna de Kafka», precisó- desde el centralismo al Estado autonómico, para convertir Galicia en «una de sus grandes obras». 

El presidente del Consejo de Estado, que ingresó ayer en la Real Academia Gallega de Jurisprudencia y Legislación, apadrinado por el catedrático de Derecho Administrativo José Luis Meilán Gil y el abogado José Seoane Iglesias, hizo una entusiasta defensa de la actividad política y apeló al filósofo José Ortega y Gasset y al papa Francisco para defender la vocación política como una de las más nobles. "La política, tan denigrada, es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común", dijo citando al Papa. 
En su discurso, en el que tuvo un muy emocionado recuerdo especial para su padre y su hermano Julio, el nuevo académico expresó también su «inmensa gratitud» por el reconocimiento de la Academia y tomó prestados unos versos de la premio Nobel polaca Wislawa Szymborska: "Hasta donde alcanza la vista, aquí reina el instante. Uno de esos terrenales instantes a los que se pide que duren". 
Su muy brillante discurso, que fue largamente aplaudido, fue contestado por el catedrático de Derecho Civil, Domingo Bello Janeiro, quien destacó del nuevo miembro de la academia su "honradez, honestidad y coherencia" y coincidió con él en reivindicar "la política y a los políticos". El relevo a la hora de las intervenciones lo tomó el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, quien durante la intervención que cerró el acto definió a Romay Beccaría como un "home comprometido coas grandes ideas e os bos actos". Para el jefe del Ejecutivo gallego "é así como se constrúe un país, tamén desde o ámbito xudicial. Así é como construímos entre todos Galicia e España", dijo Núñez Feijoo ante un auditorio que abarrotó la sala y en el que se encontraban, entre otros, el presidente del Tribunal Superior de Xustiza, Miguel Ángel Cadenas, y el recién nombrado fiscal superior, Fernando Suanzes.        

Así transcurrió una brillante jornada, en la que Romay Beccaría recordaba con sus reivindicaciones, lo que meses antes había tenido oportunidad de decir, con ocasión de la medalla de oro recibida en la Academia Gallega de Medicina y Cirugía de Galicia, donde entonces Romay -como ahora- refería que "es verdad que hay sinvergüenzas en nuestras filas deshonrando nuestra profesión", pero también "hay otros que ayudan a los demás y usan el poder para servir", porque "la Política es el único instrumento para atender los intereses generales" y "sin políticos las sociedades no tendrían futuro". Por ello ha querido reivindicar la Política en "momentos de desolación y turbulencia", en los que "dejarse llevar por populismos catastrofistas que no tienen solución para nada, son los que llevan a los países a las catástrofes más grandes de todos los tiempos", ha advertido. En este sentido, ha planteado la conveniencia de hacer autocrítica pero conservando los valores, porque "hay necesidades insustituibles para el buen funcionamiento de la sociedad". 

Retrato hecho al presidente del Consejo de Estado por el artista Antonio Agudo