Los corredores de seguros deben identificar a todos los tomadores de seguros de vida antes del 30 de abril y registrar a los beneficiarios

Cumplimiento de la normativa de prevención de blanqueo de capitales 
Los beneficiarios de estos contratos deben ser identificados antes de abonarles sus prestaciones 
El incumplimiento de esta obligación está tipificado como una infracción grave 

Inade, Instituto Atlántico del Seguro recuerda que el próximo 30 de abril finaliza el plazo que establece la Disposición Transitoria Séptima de la Ley 10/2010, de 28 de abril, de Prevención del Blanqueo de Capitales y de la Financiación del Terrorismo, por la que los corredores de seguros deben tener identificados a todos los tomadores de los seguros de vida que intermedien, en cualquiera de sus modalidades. Además, con la entrada en vigor del Reglamento de la citada Ley, se debe tener igualmente registrada la identidad de los beneficiarios desde el momento en que sean designados por el tomador. 
La identificación del tomador del seguro se debe realizar con carácter previo a la celebración del contrato, y los requisitos formales dependerán de su nacionalidad. En el caso de que el tomador sea una persona física de nacionalidad española se deberá contar con el Documento Nacional de Identidad, y comprobar que éste en vigor. Si el tomador es un ciudadano de otro estado de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo, hay que solicitarle el documento, carta o tarjeta oficial de identidad personal que le haya expedido la autoridad de su país de origen y comprobar su vigencia. En el resto de los casos, es decir, ciudadanos de nacionalidad extranjera, se les solicitará la tarjeta de residencia, la tarjeta de identidad de extranjero, el pasaporte o el documento de identidad expedido por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación para el personal de las representaciones diplomáticas y consulares en terceros países en España. 
De forma excepcional, podrá aceptarse como documento de identificación personal, aquel que, incorporando la fotografía actualizada del titular, sea expedido por una autoridad gubernamental y goce de las adecuadas garantías de autenticidad. 

En el caso de que el tomador sea una persona jurídica, habrá que identificar a dicha persona jurídica, a su titular real y al representante legal o voluntario que formalice el contrato. 
La normativa en vigor obliga igualmente a registrar la identificación del beneficiario o beneficiarios del seguro en el momento de su designación por el tomador. Cuando esa designación de beneficiario se hubiera realizado de forma genérica (herederos legales), por testamento o por otros medios, se obtendrá la información necesaria para identificar al beneficiario en el momento del pago de la prestación. 
La información obtenida de la identificación de los tomadores del seguro se debe registrar y conservar durante un periodo de diez años a contar desde la terminación de la relación de negocio. Esos documentos deben estar almacenados en soportes ópticos, magnéticos o electrónicos. Ahora bien, si el corredor de seguros está clasificado como “microempresa” puede almacenar dicha información en copia física. 
Los documentos de identificación del tomador del seguro, pueden ser requeridos por la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias, por el SEPBLAC o por cualquier autoridad pública o agente de la policía judicial de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado que estén debidamente autorizados. 

El incumplimiento de esta obligación está tipificado como una infracción grave, que se puede imponer al propio corredor y ampliarla a cualquier persona que tenga cargo de administración y dirección de la misma y que fuera responsable de la falta de esta diligencia.