28/3/15

Los que gobiernan el Concello de Cangas están ciegos ante las complicaciones que crean unos camelios

Los camelios, cuando aún no eran tan grandes como ahora. El de la
derecha, como mínimo, desde luego que ahí no pinta nada
salvo hacer permanentemente la puñeta...
La situación es algo tan lamentable y al tiempo tan absurdo que, pocos entienden, que no se le ponga remedio.
En Cangas, delante de la iglesia ex-colegiata, hay tres camelios, insertos sobre huecos en el pavimento enlosetado del atrio presente delante de la fachada principal.
Con los años, los camelios han crecido. Y dada su ubicación, uno es todo un incordio, el otro es medio incordio y el tercero empieza a ser incordio.
El Gobierno municipal de Cangas, o está ciego, o tiene miedo a que alguien de la Oposición (alguno de esos que protesta siempre siguiendo el modelo de preso por ter can e preso por non ter can...) le monte un pollo por cortar tres árboles que allí no solo no pintan nada, sino que entorpecen notablemente la salida y entrada de procesiones e imagenes, el acceso de los coches fúnebres en los funerales, etc. etc. etc.
Fue triste ver este viernes de Dolores, la imagen de la Virgen y su palio, casi rozando los ramajes, mientras los costaleros se las veían y deseaban para maniobrar.
Aquellos árboles camelios, por otra parte, impiden parte de la visión general del acceso a la iglesia, por parte de los cientos de personas que en aquella zona se congregan a la entrada y salida de las procesiones.
¿Será posible que en Cangas impere el sentido común y estos árboles sean eliminados, o esperarán al año en que ya las ramas tapen toda la fachada?.
Seguir de brazos cruzados ante esta chapuza, no les quepa la menor duda, es síntoma de incompetencia manifiesta, siendo el asunto tan sencillo de solucionar, como es el echar mano de la motosierra. Ah, y de paso, fíjense en los escalones inmediatos... dos o tres están rotos. Como para que un anciano ponga allí sus pies. - LUIS ARTIME