26/4/15

Se acabó la guerra de "los recibos del agua" en Cangas : Gobierno y Oposición llegan a acuerdo unánime

Sotelo se quitó de encima
un muerto de cuidado...
Se acabó el conflicto de "los recibos del agua en Cangas". No hay guerra pues, en la campaña electoral porque lo acordado este viernes supera incluso las expectativas de muchos, que no contaban con que el Gobierno Municipal estuviese tan por la labor...
La Oposición se salió con la suya en su reivindicación de semanas atrás y el Gobierno -inteligentemente- optó por la paz social que nunca tiene precio, menos aún cuando los votos están tan próximos y en juego.

"Aplicar desde el 1 de enero de 2015 las mismas tarifas que estaban vigentes en 2014; recuperar la emisión de los recibos trimestrales, realizando en el próximo padrón la devolución o cargo que proceda, según corresponda conforme a dichas tarifas, y proceder a la revisión de todos los precios y tarifas a aplicar en los servicios gestionados por la nueva concesionaria del servicio del ciclo integral del agua", ese es el acuerdo supremo de todos los grupos municipales de Cangas, que sella la paz en el asunto que nos ocupa.

Acercamiento progresivo de posturas, de modo que los grupos de gobierno y oposición de Cangas llegaron a estos puntos de acuerdo para tomar una decisión, por unanimidad, en el pleno celebrado ante abarrote y pancartas. Todas las formaciones políticas se comprometieron a hacer efectivo ese acuerdo de inmediato y a mantenerlo en la próxima corporación si los ciudadanos les dan representación en las urnas.

BNG y ACE habían presentado una moción conjunta en la que pedían anular los recibos emitidos, la devolución del dinero cobrado indebidamente a los vecinos y la suspensión del cobro de los suministros incluidos en la concesión hasta que se proceda a revisar los precios y tarifas.

Por su parte, el gobierno Sotelo, que presentó una enmienda se expresó en tono conciliador y muy dialogante, lo que facilitó llegar a entente en los principios que facilitarían el acuerdo.
En definitiva, se aprobó todo por unanimidad, entre aplausos del público. Y aquí paz y después gloria.