Toma de posesión en Bueu : 20 años después, la indiscutible vigencia de "el amigo Félix"

Tomó Félix Juncal posesión esta mañana, nuevamente como Alcalde, al frente del Concello de Bueu. 20 años después de haber llegado este hombre a la vida municipal, accede otra vez a la alcaldía, sillón al que es transportado desde esos triunfos por goleada, o más que notorio apoyo popular, que recibe ya por tercera vez, si no me equivoco. Una Corporación, que hoy se estrenaba con 12 del BNG, 3 del PP, 1 del PSOE y 1 de Asemblea, si tampoco nos equivocamos. Y claro, con un clima popular detrás, en apoyo al también llamado "amigo Félix", que no solo no se apaga con el paso de los mandatos, sino que se renueva con notoriedad, sin discusión alguna.

Este Félix Juncal, indiscutido e indiscutible alcalde de Bueu, es un fenómeno digno de estudio; y reconocimiento. Las cosas como son. Instalado en el Bloque, en ideas que en nada renuncian a Galicia como nación, etc. etc. etc., Juncal está muy lejos de ser un radical, un fanático... Por ahí empieza su éxito. Que prosigue con el contínuo ejercicio de humildad y de cercanía que a diario realiza. Su actitud, respetuosa siempre con el rival, con quien no piense como el, le lleva a protagonizar, desde hace años, situaciones, en las que ha demostrado, con creces, ser alcalde de todos, antes que solamente alcalde de sus correligionarios. Ello le ha llevado a estos triunfos clamorosos que ha obtenido con reiteración en las citas electorales. Por eso tal vez, y por unas cuantas cosas más, bien puede decirse que Félix Juncal se ha convertido, por derecho propio, en el alcalde más popular, el alcalde más del pueblo, entre todos los que han ejercido y ejercen en O Morrazo, en los últimos 12 años...

Este mediodía, en un abarrotado salón de plenos, en Bueu, volvió a utilizar en más de una ocasión la palabra humildad, a lo largo de la intervención que protagonizó, convertida en toda una declaración de intenciones, a modo de hoja de ruta de los 4 años que vienen, al frente del concello del Norte de O Morrazo. 
Elegantemente vestido, de corbata y traje, pero sin caer en estridencias, Juncal no paró de estrechar manos en la Casa Consistorial, pero muchas más antes del acto y después del mismo, en las calles del centro de Bueu. Fue una toma de posesión sin algaradas, ni manifestaciones extemporáneas o teatrales, al uso en otros lares; fue un ejercicio de normalidad democrática, donde los aplausos -eso si- fueron cerrados para el de nuevo alcalde, que casi al final del acto, a punto estuvo de llorar, nublándose su rostro, como recoge una de las fotos de la galería gráfica que ofrecemos, intentando Juncal evitar que el elemento acuoso impregnase más de la cuenta sus ojos. Fue un momento de expresión de esa sinceridad y cercanía que caracteriza al alcalde de Bueu y que tanto valoran sus administrados, para muchos de los cuales, más que el alcalde -que lo es- resulta familiar decirle "el amigo Félix" -que acaba por serlo-.

Son -esta, por ejemplo, la de Félix Juncal y sus mayorías tan elocuentes- las historias grandes, importantes, de un proceso, el democrático-municipal, que al cronista le suscitan profundo respeto, bien a pesar de la veteranía que pueda uno atesorar. No es lo de Félix Juncal moneda frecuente. Es historia para para la Historia, para ser registrada y contada; para ser archivada y analizada con calma en el futuro, el día de mañana. De cómo la humildad, el diálogo, la cercanía y el respeto permanente hacia sus administrados, pueden acabar convirtiendo en grande a un hombre que 20 años después se siente más orgulloso que nunca de servir a la tierra en la que nació.

Texto y foto : EUGÉNIO EIROA