Moaña : Sandra, Abraham y Abú... una deliciosa historia que traspasa fronteras

Abraham y Sandra, Sandra y Abraham, integran una pareja muy especial, diríamos que clase aparte.
Ella es de Moaña. El es canario. Juntos llevan más de tres lustros. Se conocieron en Canarias y allí decidieron compartir momentos felices y momentos adversos. Así hasta las 13 horas del reciente día 13 de julio, en que tenían cita en el salón noble del Concello de Moaña, donde les esperaba Leticia, la alcaldesa, no la reina. Para la cita, Abraham (Rafa, coloquialmente para algún amigo) se puso un traje del Ejército del Aire, en el que desempeña como oficial, afecto al sector de mecánica de aviones con base en Gando, Gran Canaria. 
Abú, con su famosa pajarita amarillo-melocotón,
preparado para acudir a la boda celebrada
en el Concello de Moaña.
Ella, Sandra, en realidad se llama Alejandra porque aquel cura irrepetible en Moaña, don Donato, le tiró de las orejas al padre de nuestra protagonista, cuando acudió a bautizarla y dijo que quería llamarla Sandra. 
--Está usted de broma, hombre. Vamos a ser serios, le pone usted Alejandra -que suena parecido-, yo la bautizo y todos contentos...
Algo así vino a decir cuatro décadas atrás aquel soldado de Cristo, afamado entre los afamados, el legendario don Donato, cura de la parroquia del Carmen, en Moaña.
El caso es que este 13 de julio, a las 13... Abraham y Sandra, Sandra -perdón, don Donato, Alejandra quiero decir- y Abraham, dijeron sí quiero. Pero delante de doña Leticia, la del retrato retirado del Rey y sustituido en su despacho por un Castelao ad hoc.
Asistieron familiares y amigos, todos muy contentos de ver a Sandra tan guapa para la ocasión y tan sonriente y afable como siempre lo es. Y entre los presentes, estaba un invitado muy especial, que lucía una pajarita amarilla -no es broma-. Tranquilo, dispuesto, solícito como siempre, allí estaba Abú, no el personaje de la película de Aladdin, sí el perro que para sus dueños es casi como un hijo, al que tanto quieren Sandra y Abraham. Tanto que si la compañía aérea no hubiese querido autorizar el viaje del chucho en verano de Canarias a Galicia, ellos, Sandra y Abraham, estaban dispuestos a dejar la anunciada boda para otra ocasión. Pero los del avión no pusieron problemas a Abú, ese bulldog francés de pasaporte canario, entrañable, tanto como el travieso monito ladronzuelo del mismo nombre que tenía el honor de ser el mejor amigo de Aladdin. 
Y es que este Abú, uno de los perros más famosos en la red social Twitter donde está tantas veces presente, aunque sea un perro y no hable, la realidad es que se comporta de tal modo que muchas veces se le entiende mejor que si hablase...
Ahora, Abraham y Sandra, Sandra y Abraham, una pareja que contagia su entusiasta modo de ver la Vida, ya son marido y mujer oficialmente por la gracia conferida a la señora alcaldesa de Moaña y por esta aplicada a la pareja en la ceremonia civil del día 13. Y en unos días regresarán a ese Telde, lugar de residencia, donde Abú es más conocido que el Alcalde. En sus maletas se llevarán el número 35 de MORRAZO TRIBUNA, edición impresa que verá la luz la próxima semana y que cuenta, ya a fondo, en una página, la entrañable historia de este trío, Abraham, Sandra y Abú, cuya alegría contagiosa es manifiesta, protagonistas sin duda, de esas pequeñas grandes cosas de la Vida, ejemplos de una visión universal de los territorios y las gentes, que nos enseña e invita a los demás a compartir su envidiable filosofía de vivir. -- EUGÉNIO EIROA