24/8/15

Un centenar de violentos antitaurinos no arredran a los 2.000 aficionados que llenaron en Triacastela la plaza de toros

Dos mil aficionados abarrotaron este sábado en la localidad lucense de Triacastela la plaza de toros donde se desarrolló la corrida que el gobierno tripartito de Sarria vetó tras hacerse con el poder en las pasadas elecciones. El traslado del espectáculo taurino a Triacastela disparó las ventas en restaurantes y cafeterías. El Ayuntamiento, que se negó a participar del boicot que promovieron grupos de agresivos radicales y furibundos antitaurinos, aprobó seguir adelante con la organización del festejo que solamente ha tenido un coste de unos 1.000 euros para el erario público pero a cambio ha dejado muchísimo más dinero en el pequeño pueblo de 700 habitantes. 
Una hora antes del inicio de la corrida, alrededor de un centenar de manifestantes se concentraron ante la plaza de toros al grito de «asesinos», «criminales» y «sois basura», dirigidos a los 2.000 espectadores que pagaron su entrada y acudieron al recinto taurino. Los toreros contratados para torear en Triacastela, tuvieron que ser protegidos por una veintena de agentes de la Guardia Civil, ante la violencia y amenazas proferidas por el centenar de fundamentalistas antitaurinos. Los miembros de la fuerza pública evitaron el contacto entre los asistentes a la corrida y los antitaurinos. "Entre los aficionados que ayer se citaron en Triacastela para ver a Julio Benítez y a Canales Rivera había vecinos de Sarria que lamentaron que este espectáculo esté vetado en su municipio. También había miembros de peñas taurinas de A Coruña, que quisieron apoyar así la Fiesta, y por la taquilla de venta de entradas incluso se dejó caer algún peregrino ajeno a la campaña antitaurina que no tuvo reparos en hacer un alto en su andadura para participar de la celebración y resolver que el Camino y los toros no son algo incompatible", explicaron desde la organización a la corresponsal del diario ABC. 
Ni siquiera el tener que usar paraguas ante la lluvia arredró a los entusiastas espectadores que a la salida se mostraron satisfechos por el éxito del lleno conseguido en la plaza, pero muy molestos por ser amenazados, insultados y perseguidos por las calles del pueblo, por "energúmenos fundamentalistas, auténticos talibanes, jaleados por políticos radicales que no entienden que en un debate hay espacio para todos, siempre que se respete y no se insulte, pero jamàs hay lugar para quienes desde la violencia, la amenaza y el terror, buscan la imposición, la prohibición y el exterminio de los que no piensan como ellos... Nos quitan los toros en La Coruña y aquí nos encontramos con esto. ¿El respeto tendrá que ser para todos, no?", se comentaba a pie del recinto taurino instalado en Triacastela, en pleno Camino de Santiago.

Foto: GaliciaTaurina