15/11/15

Tiempo para el recuerdo

Tiempo para recordar a los que se fueron. Llenazo estos días en los cementerios. Flores a todos. Hay codazos por entrar en los camposantos a visitar las tumbas de los antepasados -y los que no nos precedieron-. La pregunta inevitable es... ¿y el resto del año, qué?. La exclamación que pone final a la rima de Gustavo Adolfo Bécquer, es inevitable al caso. Cerraron sus ojos /que aún tenía abiertos, /taparon su cara /con un blanco lienzo, /y unos sollozando, /otros en silencio, /de la triste alcoba /todos se salieron. /La luz que en un vaso /ardía en el suelo, /al muro arrojaba /la sombra del lecho; /y entre aquella sombra /veíase a intérvalos /dibujarse rígida /la forma del cuerpo. /Despertaba el día, /y, a su albor primero, /con sus mil ruidos /despertaba el pueblo. /Ante aquel contraste /de vida y misterio, /de luz y tinieblas, /yo pensé un momento: / —¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!