Portugal : “O Enorme” sigue confirmando que en fútbol los millones no lo son todo...



Ahí, a dos pasos de la frontera, con uno de los estadios 
más hermosos del Mundo, que mereció el elogio de Obama cuando
entregó el “nobel” de Arquitectura a su creador, Eduardo Souto Moura, 
juega un equipo joven con un futbol que por momentos
enamora. Tanto que los analistas dicen que el Sporting Clube de Braga 
es el equipo que mejor juega al fútbol en
Portugal, con una especie de tiki-taka dirigido por un 
entrenador joven, Paulo Fonseca, capaz de rehabilitar a jugadores
como el de la foto, el internacional montenegrino Vukcevic, 
rescatándolos del ostracismo y convirtiendolos en piezas codiciadas
por clubes de media Europa. Cuarto por el momento en la Liga; 
con todos los boletos para ser finalista de la Copa
de Portugal (acaba de eliminar al Sporting de Lisboa, 
el Benfica está apeado y el sorteo ha dicho que al Porto solo se lo
puede encontrar en el estadio de Jamor...) ; primero en su grupo 
de la liguilla en Europa League, con el Sion de Suiza, como
rival adjudicado para la eliminatoria de febrero, el Sporting 
de Braga, también conocido como “O Enorme”, tiene todo en
la mano para culminar otra grandiosa temporada, como las ya 
varias que ha protagonizado en la última década, con un
presupuesto ridìculo si se compara con lo que manejan 
clubs rivales en Portugal y en Europa. El SuperBraga ha vuelto...



Stoijlikovic, serbio, muy joven. 
Contratado este verano pasado por el Braga a uno de
los clubs más modestos de la primera división del país balcánico. 
Apunta muy buenas maneras y ya es destacado goleador. 
La fórmula del Braga para sostener su economía 
es vender lo mejor posible y contratar muy 
barato jóvenes, tratando de asegurar 
los fichajes con una activa red de 
ojeadores por el Mundo adelante.
Hay quien cree que el Sporting de Braga es un ejemplo que deberían poner los millonarios de la UEFA en los manuales de cómo sobrevivir en el fútbol de hoy sin morir ahogado en el intento... Hoy por hoy, el Braga, desde su modestia, es la demostración de que se puede ser importante en esto del balompié sin enredarse en millonadas
que después pasan factura.
Un ruso es su portero titular, pero el suplente, joven también, es de los más prometedores guardametas brasileños. Un
joven francés, traido hace dos años y alojado en el filial bracarense en la temporada pasada, es un central que en poco tiempo podrá dar mucho que hablar en el fútbol europeo... Junto a el, otro central formado para grande en el propio Braga, desde donde fue llamado una vez a la selección portuguesa. Tres brasileños con oficio se disputan los carriles laterales defensivos...
En el medio campo hay un batallón de varias nacionalidades. Y hasta se permite
ceder excedentes a otros clubes de primera portugueses (Bataglia, en el Moreirense,
por ejemplo). En media cancha,
Vukcevic impresiona, tiene una calidad de
juego muy por encima de la media; clubes
ingleses e italianos le siguen desde hace
semanas. Junto al montenegrino, un veterano
brasileño, Luiz Carlos, que termina
contrato en junio, está haciendo una
Otro joven contratado este verano pasado 
por el Braga : el internacional egipcio
Hassan, un goleador nato. Lo quiso antes el Benfica; 
alegaron los de Lisboa que tenía
un problema de corazón para el final no contratarlo. 
El entonces jugador del Río Ave
se operó y en 15 días estaba entrenando a tope, 
hasta que fue traspasado al Braga.
Y ahí está, toda una referencia en Europa 
gracias al golazo de sombrero que hizo al
Marsella entrenado por el español Michel. Hassan, 
como Vukcevic, como otros jugadores
de relieve que el Braga tiene, durará poco 
en su club actual. Ley de mercado
y de sobrevivencia. El Braga tiene que vender 
todos los años para estabilizar su presupuesto,
cosa que mal o bien casi siempre hace. 
Y lo más importante, que casi siempre,
también, es capaz de conformar un plantel 
competitivo, con cuatro retales,
cuatro jóvenes y mucha ciencia infusa. 
Por eso algunos le dicen “Mágico Braga!”.
gran temporada; pero un millonario club
chino se lo quiere llevar ahora, en enero.
El Braga posiblemente le traspasará.
Luiz Carlos es un gran jugador de club,
trabajador nato; pero su ausencia no
habrá problemas para suplirla, está Filipe
Augusto, un brasileño que Mendes llevó
unos meses el año pasado al Valencia. Y
está Joao Román (ex Barcelona B),
Aarón Ñíguez (aquel que jugó en el Celta)
y el brasileño Mauro y unos cuantos más...
Tiene un plantel extenso y muy bien compensando
este Braga 2015-2016.
Arriba también tiene mucho donde escoger
el entrenador Paulo Fonseca. Desde
los brasileños Pinho y Crislán, con los que
comenzó la época, hasta los actuales Rui
Fonte (cedido por el Benfica), Wilson
Eduardo (traspasado desde el Sporting
de Lisboa), el egipcio Hassan, el serbio
Stoijlikovic...
Es cierto que el Braga está vivo, muy vivo,
en cuatro competiciones : la Europa League,
la Liga portuguesa, la Copa de Portugal
y todavía la Copa de la Liga -en la
que debuta este 28 de diciembre-. Pero el
entrenador, Paulo Fonseca, maneja con
soltura el plantel, le gustan las rotaciones
y suele no quemar a sus jugadores. De
hecho, su buena gestión salvó un momento
muy difícil, cuando en el arranque
de la Liga, de los 4 centrales se quedó con
solamente 1 en varios partidos, por lesiones
-dos de ellas graves- de 2 de esos defensas
-ahora ya recuperados-.
Paulo Fonseca, el entrenador, joven también,
proviene del Paços de Ferreira, club
al que retornó tras fracasar en el Porto, a
donde llegó, tal vez demasiado pronto y en
una temporada en la que Pinto da Costa
no gastó mucho en refuerzos. Tras su fracaso
en O Dragao, Fonseca volvió al estadio
da Mata Real y resucitó al Paços de
Ferreira, que había ido a menos tras su
marcha y tras la venta de varios de sus jugadores
clave, en aquel equipo que -dirigido
por Paulo Fonseca- se había
clasificado para jugar la Champions nada
menos. Pero en esta segunda vez en el
Paços de Ferreira, Fonseca ya no tenía
aquel plantel que tanto y tan bien jugaba
al fútbol, y aunque hizo una buena campaña
2014-2015, cuando le llegó la oferta
del Braga, no se lo pensó dos veces y salió
corriendo para el estadio que ha merecido
premios mundiales de arquitectura
e ingeniería.
Aquí, en Braga, en el estadio también llamado
A Pedreira, Fonseca dirige una orquesta
que suena muy bien y que
interpreta por momentos exquisitas piezas
de un fútbol que a muchos enamora.
Ahora, esos críticos que dan cátedra en
las teles portuguesas de animados debates
futboleros nocturnos, empiezan a reconocer
que “agora mesmo, o Sporting de
Braga é a equipa que melhor futebol practica
em Portugal”. Y no mienten cuando
lo dicen, esa es la verdad.