Algunos pasajes de la amplia entrevista con Núñez Feijóo publicada en el número 41 de MORRAZO TRIBUNA / RÍAS BAIXAS TRIBUNA (I)

RIAS BAIXAS TRIBUNA / Redacción)

¿Por qué ha decidido presentarse de nuevo a unas elecciones en Galicia?

Mi decisión ha sido fruto de una profunda reflexión en la que la Galicia ha sido el principal factor a tener en cuenta y el que ha inclinado la balanza a favor de volver a presentarme. 
Cuando uno está en política ha de hacerse continuamente la pregunta de si puede ser útil a su país y a su partido, por este orden. Yo creo que he hecho una reflexión necesaria y me siento capacitado para aportar a Galicia, además de fuerza y proyecto, una estabilidad de la que estamos bastante carentes en España y que además otras opciones en Galicia no pueden aportar. 

Lo que pasa es que durante ese tiempo, los adversarios políticos y los llamados
actualmente “analistas” no han parado de darle viento a un molinillo para expandir la idea de que usted estaba jugando a dos barajas, a ver si aparecía la oportunidad de ponerse al frente del PP en Madrid y acudir a unas generales en vez de unas autonómicas...

Cuando yo dije que mi reflexión se situaba entre dejar la política o Galicia es porque no me planteé otra posibilidad política que Galicia. Siempre se ha dicho de mí muchas cosas sobre otras aspiraciones pero la realidad es que siempre que la vida me ha dado la oportunidad de elegir, he elegido Galicia. 

Continúa pues, en Galicia y en Política, porque la renovación emprendida en el PPdeG es necesario llevarla a buen puerto...

Continúo porque tengo un proyecto para Galicia, una trayectoria y acredito que puedo aportar estabilidad. Y además, después de siete años al servicio de Galicia, tengo la suficiente experiencia como para no caer en la soberbia de los que nunca han hecho nada. Uno debe saber que cuanto más alta es la responsabilidad mayor es la humildad con que debe ejercerla. A mí Galicia me ha enseñado estos años que no eligió al ejecutivo que volvía de Madrid sino al chaval que ayudaba a su abuela en la tienda en el pueblo. Con esa certeza, mi compromiso es seguir trabajando para consolidar lo que ya hemos logrado y alcanzar los retos que todavía nos quedan pendientes. 

Todos los políticos dicen lo mismo: hemos hecho mucho, pero queda mucho por hacer...

Creo que la estabilidad, la constancia y la perseverancia le está dando por fin resultados a Galicia. La economía crece tanto como en España y sin embargo sí controlamos el déficit y la deuda no aumenta, al tiempo que el paro está descendiendo más que nunca antes. Creo que este proyecto debe continuar para que se sigan recogiendo los frutos que se han sembrado durante estos siete años y que algunos ya empezamos a percibir. Cortar en seco este proyecto, empezar de nuevo, sería sumir a Galicia en la inestabilidad del resto de España. Yo quiero una Galicia que crezca conforme a las líneas que hemos ido perfilando: en apoyo a los sectores tradicionales pero abriéndonos a la innovación y con unos servicios públicos que se están incrementando cuantitativa y cualitativamente. La Galicia de los próximos cuatro años puede lograr estar mejor de lo que llegamos a estar y además ser, con la estabilidad de este proyecto, mucho más robusta. 

Sea como fuere, ¿en su decisión final, la de seguir en política en Galicia, qué grado de sentido de la responsabilidad, de compromiso, ha existido por su parte?

Como ya he dicho, mi prioridad es Galicia por lo que mi nivel de compromiso es máximo. La decisión requería generosidad por mi parte, la misma que los gallegos y gallegas han tenido conmigo, y he actuado en consecuencia. Galicia me ha dado la oportunidad de ser su presidente en 2009 y en 2012. Por ello, me pongo a disposición de los ciudadanos para que sean ellos los que en las próximas elecciones autonómicas decidan mi futuro.

Gobernar en Galicia, presidir la Xunta, dar estabilidad a la Autonomía, ¿en qué medida contribuye a la estabilidad de España? ¿En qué medida su decisión -que nos ocupa- es buena para España y al tiempo es de verdad comprometida con Galicia?

Lograr un tercer mandato en Galicia sería fundamental teniendo en cuenta la situación tan complicada que vive España. Se trata de apostar por la serenidad, la estabilidad, el crecimiento firme y decidido, frente a la aventura, los reinos de taifas, la desestabilización permanente, los multigobiernos de muchos que siempre acaban en gobiernos de nada. Desde 2009, Galicia ha sido un ejemplo a seguir en políticas destinadas a la recuperación económica y ahora tiene ante sí el reto de seguir siendo un ejemplo de estabilidad frente al desgobierno que impera en otros lugares de España. Por tanto, si los gallegos nos dan a los populares su confianza mayoritaria de nuevo, seguiremos demostrando la importancia que tiene contar con un Gobierno sólido para consolidar el Estado de bienestar y el crecimiento. 

Hay analistas que entienden -cara a las autonómicas- que si al PP (PPdeG) le juzgan por su labor en Galicia bajo su presidencia, puede usted tener posibilidades importantes de un tercer mandato. Pero que si el votante se pone a evaluar al PP en plan general, como un todo en el Estado... la cosa se pone difícil.

Yo creo que uno mira lo que pasa en el Estado, mira lo que está pasando en otras Comunidades Autónomas –las otras nacionalidades históricas- y otras Comunidades con gobiernos más inestables, y se une a lo que vemos que se está haciendo en ciudades que estrenan partidos políticos en la alcaldía y creo, humilde y sinceramente, que Galicia no tiene absolutamente nada que envidiar a ninguno de estos lugares. Que por supuesto que tenemos mucho que mejorar pero nada que imitar. Y confío plenamente en la capacidad de los gallegos para evaluar la situación actual y lo que se necesita para el futuro. 


El momento político que se viene viviendo en España es tremendo. Cuando llevamos a cabo esta entrevista -mes de abril- las aguas no pueden ser más turbulentas. ¿Qué análisis hace de lo que hemos venido viviendo tras las últimas elecciones generales?

Desde luego no es sencillo reconciliar a la gente con la política, y mucho menos después de lo que hemos visto en los últimos meses, que ha generado una situación inédita en España. Hemos vivido años muy duros, de mucha frivolidad y también de mucha irresponsabilidad y egoísmo por parte de quien debía ser servidor público. Cada día vemos como se intentan más golpes de efecto, más titulares llamativos y creo que eso no funciona. Ya no llama la atención. Lo que debemos es buscar la constancia, la perseverancia y sumar día a día ejerciendo con responsabilidad y honestidad. Es lo que merecen los ciudadanos, y estoy convencido de que además es lo que valorarán más pronto que tarde. 

El Congreso ha parecido en este tiempo algo así como el camarote de los hermanos Marx...

Sí, desde luego la actual legislatura ha sido la más lamentable de la historia de nuestra democracia. Pero, dejando a un lado el teatro político del que hemos sido testigos los españoles, para lo que han servido estos meses es para que los ciudadanos conozcan mejor a todos los partidos. Tanto el PSOE como Podemos y Ciudadanos dijeron una cosa en la campaña e hicieron otra distinta después de las elecciones. Se han quitado la máscara y ahora los ciudadanos nos juzgarán a todos con mucho mejor conocimiento. 

Van a finalizar 4 años de mandato actual de usted en la Xunta: ¿qué balance le gustaría que hiciesen los gallegos de la tarea por usted desarrollada?


Para mí el principal mérito de estos años está en la sociedad gallega, en la ciudadanía de a pie, que en estos tiempos de crisis ha tenido que esforzarse y adaptarse a las circunstancias; y que ha entendido en su mayoría el esfuerzo y las medidas que la Xunta ha desarrollado para que nuestra autonomía no cayese en la misma situación que otras economías de otras zonas del Estado. Hecho este reconocimiento a los gallegos, me gustaría que valorasen positivamente nuestra gestión en estos cuatros años porque, humildemente, creo que ha sido realista y eficaz. Galicia ha cumplido sus compromisos financieros durante todos estos años y ha sido capaz de mejorar sus servicios públicos y también su economía. Queda mucho por hacer, es cierto, pero por fin tenemos una situación económica esperanzadora, con más empleo y menos paro que hace un año. Y por consolidar esa tendencia queremos seguir trabajando.  Confío en que los gallegos sepan valorar nuestros esfuerzos desde la Administración autonómica y en que entiendan que todo lo que hemos decidido y todo lo que hemos llevado a cabo ha sido siempre poniendo a Galicia por encima de todo.